Mostrando entradas con la etiqueta infección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infección. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de noviembre de 2021

COVID-19: Qué es, prevalencia y origen

Las publicaciones de este blog estarán destinadas a tratar de una manera fácil y clara la máxima información sobre las enfermedades más comunes en la población con la finalidad de crear un espacio donde podáis leer y documentaros de una forma sencilla y rápida. En la entrada de hoy hablaremos de una enfermedad muy reciente, conocida ya por todo el mundo y que ha tenido grandes repercusiones en la vida diaria de todos los ciudadanos. Estamos hablando del COVID-19.

La enfermedad por coronavirus es una infección provocada por el virus del SARS-CoV-2. Esta infección provoca sobre todo, problemas respiratorios en las personas afectadas, que pueden ser leves y no tienen que requerir ningún tipo de tratamiento hasta graves que necesitan una atención sanitaria urgente.

Ha sido demostrado que esta infección tiene consecuencias más graves en personas de avanzada edad o con patologías previas como pueden ser enfermedades cardiovasculares, diabetes, respiratorias crónicas o cáncer.

El SARS-CoV-2 se transmite de persona a persona, aunque su origen tiene diversas teorías, las fuentes oficiales de diferentes naciones declaran que su origen es zoonótico, esto quiere decir que procede de los animales, siendo la hipótesis principal la ingesta de murciélago. Los primeros casos de esta enfermedad tienen origen en la ciudad china de Wuhan. 

COVID-19: Síntomas y diagnóstico

La Covid-19 afecta a diferentes personas de forma distinta, algunas de ellas pueden no tener síntomas o tener solo algunos, mientras que en otras pueden manifestarse todos o casi todos ellos. Es importante destacar que la mayoría de las personas infectadas desarrollarán una enfermedad de leve a moderada y se recuperarán sin necesidad de hospitalización.

Los síntomas pueden desarrollarse dentro de los 2 a 14 días posteriores a la exposición al virus, pero con mayor frecuencia estos aparecen alrededor de 5 días después de la exposición. Podemos dividirlos en tres apartados:
  • Síntomas más comunes: fiebre, escalofríos, tos, cansancio, pérdida del gusto o el olfato.
  • Síntomas menos comunes: dolor de garganta y cabeza, dolores y molestias en general, diarrea, erupción en la piel o decoloración de los dedos de las manos o pies y ojos rojos o irritados.
  • Síntomas graves: dificultad para respirar o falta de aire, pérdida del habla o la movilidad, confusión, dolor en el pecho, incapacidad para despertarse, labios o cara azulados.
Por término medio, los síntomas tardan 5 o 6 días en remitir desde que una persona se infecta con el virus, pero pueden tardar hasta 14 días.

COVID-19: Factores de riesgo

 Los grupos con mayor riesgo de padecer COVID son: 

  • Edad avanzada. El riesgo de padecer síntomas graves aumenta con la edad, estos riesgos son mayores cuando se padecen otras afecciones médicas. Los ancianos que viven en residencias corren un mayor peligro ya que los microorganismos pueden propagarse con mayor facilidad. 
  • Enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial. Constituye el grupo de mayor riesgo. Dentro de estas patologías se encuentran: miocardiopatía, hipertensión pulmonar, enfermedad cardíaca congénita, insuficiencia cardíaca y enfermedad de las arterias coronarias. 
  • Diabetes. Es frecuente en pacientes que desarrollaron neumonía grave o que fallecieron por esa enfermedad. Además, tener un IMC (índica de masa corporal) >40, conlleva complicaciones frecuentes, atención intensiva y más hospitalizaciones, ya que en estos pacientes es sistema inmune se encuentra debilitado. 

COVID-19: Tratamiento y prevención

Tratamiento

No existe un tratamiento curativo para esta infección en la actualidad.  El único tratamiento posible es el orientado a controlar los síntomas que se manifiesten. Si tu situación no reviste gravedad, el aislamiento domiciliario estricto durante el tiempo que acuerdes con tu equipo sanitario será la mejor opción, pues esta es una medida que favorece la no propagación del virus. Te dejamos aquí una serie de recomendaciones para que, en caso de que tengas que realizarlo, sea seguro y eficaz. En caso de que los síntomas revistan gravedad, la mejor opción será el traslado al hospital.

 Prevención: ¿Se puede prevenir la enfermedad por SARS-Cov-2?

La mejor forma o estrategia para prevenir esta enfermedad es la vacunación. Actualmente, existen a nivel europeo cuatro vacunas autorizadas frente a la COVID-19: la Comirnaty de Pfizer, la de Moderna, la de AstraZeneca y la de Janssen. Cada una de ellas presenta un mecanismo de acción y unas indicaciones diferentes. A día de hoy, en España se han administrado un total de 77 millones de dosis. Si aún no estás vacunado o lo has rechazado, recuerda  todas las muertes y complicaciones que se pueden evitar con su administración, además de ser la única forma fiable de parar la pandemia mundial vigente. Vacunarse es una responsabilidad de todos !


jueves, 18 de noviembre de 2021

Enfermedades febriles eruptivas: Varicela

Hoy nos dedicaremos a hablar sobre las enfermedades eruptivas febriles (EFE), un grupo de patologías infecciosas caracterizadas por la aparición de erupciones en la piel, junto con la elevación anormal de la temperatura. Dentro de estas se incluyen la varicela, el sarampión, la rubéola o la escarlatina, patologías infecciosas con una mayor prevalencia en la sociedad.

Rubéola

La rubéola es una infección vírica también conocida como el sarampión alemán. Tiene en común con el sarampión el sarpullido rojizo característico pero se diferencian en que la rubéola es de origen vírico y que el sarampión tiene sintomatología más grave. 

Aunque la rubéola es más leve que el sarampión debido a que sus síntomas principales es el enrojecimiento de la piel y fiebre leve tanto en adultos como en niños en mujeres que se contagian durante el embarazo puede llegar a causar abortos, muerte fetal e incluso malformaciones congénitas. Esto se conoce como el síndrome congénito de la rubéola.

La forma de contagio de la rubéola es respirando gotitas que contienen el virus y que son expulsadas al aire por una persona infectada. Estas personas tienen más probabilidad de infectar a otros durante la primera semana después de la aparición de la coloración. Dado que la exposición a este virus es muy fácil, se recomienda la prevención de este mediante una triple vacuna que incluye el sarampión, las paperas y  la rubéola. 

Sarampión

El sarampión es una enfermedad infecciosa exantemática como la rubéola o la varicela, bastante frecuente, especialmente en niños, causada por un virus de la familia paramyxoviridae del género Morbillivirus. Antes de que la vacuna se introdujera (1963) y se garantizara su uso, cada 2-3 años se registraban importantes epidemias de sarampión que llegaban a causar cerca de dos millones de muertes al año. Sin embargo, se estima que entre 2000 y 2017 la vacuna contra el sarampión evitó 21,1 millones de muertes.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y el virus que la causa se reproduce en la nariz y garganta del enfermo. Esta enfermedad se transmite cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, pues las gotas infectadas se expulsan al aire, donde otras personas pueden inhalarlas. Estas gotas también pueden depositarse sobre una superficie, donde permanecen activas y contagiosas durante varias horas. Si te tocas la boca o la nariz con los dedos o te refriegas los ojos luego de tocar una superficie infectada, puedes contraer el virus. De hecho, alrededor del 90% de las personas susceptibles que se exponen a alguien con el virus se acabarán infectando.

Escarlatina

La escarlatina es una infección bacteriana, normalmente leve, causada por el estreptococo beta-hemolítico del grupo A. 

Entre sus síntomas, pueden observarse máculas eritematosas puntiformes y brillantes, conocidas como manchas de Forschheimer, y frecuentemente la lengua presenta una membrana blanquecina por la que sobresalen las papilas eritematosas, aspecto descrito como "lengua de fresa blanca", cuatro o cinco días después, esa película se desprende, dejando la lengua roja y brillante. 

Foto de hospital Cruz Roja de Córdoba

jueves, 4 de noviembre de 2021

Cistitis

En el día de hoy, trataremos de exponer las infecciones más frecuentes en nuestra sociedad, entre las que se encuentran la neumonía, sinusitis, infección por Helicobacter Pylori y cistitis.

Gastritis Aguda: una infección por Helicobacter Pylori

La gastritis se define como la inflamación de la mucosa gástrica. Puede clasificarse en aguda y crónica en función de la duración de dicha afección. La gastritis aguda cursa durante menos de 6 meses y puede dar lugar al desarrollo de úlceras y hemorragias. En función de su etiología, podremos hablar de:

  1. Gastritis aguda erosiva hemorrágica
  2. Gastritis cáustica
  3. Gastritis aguda infecciosa por Helycobacter Pylori o anisakis

Sinusitis

La sinusitis, también conocida como infección de los senos paranasales, infección sinusal, sinusitis aguda y crónica o rinosinusitis es una inflamación de los senos paranasales, generalmente originada por un agente infeccioso, bien sean hongos, virus o bacterias. Dichos senos afectados son cavidades óseas que se encuentran en el macizo facial llenas de aire y comunicadas con las fosas nasales mediante unos orificios (ostium) de drenaje. La clave del desarrollo de una sinusitis está en la alteración de los ostium de drenaje que facilita la retención de moco dentro de los senos afectados, provocando que el tejido que recubre los senos paranasales se hinche o inflame. Además, cuando las aberturas paranasales resultan bloqueadas o se acumula demasiado moco, las bacterias y otros microorganismos pueden crecer más fácilmente, favoreciendo que se produzca la inflamación.


Neumonía

La neumonía es una infección de uno o de los dos pulmones debido a la entrada de distintos microorganismos (bacterias, virus, micobacterias, hongos y parásitos) que se propagan por los alvéolos y hacen que estos se llenen de líquido o pus.

La neumonía varía dependiendo de la edad, tipo de microorganismo que la provoca y de su estado de salud, pudiendo llegar a ser letal en algunos casos. Los grupos donde esta infección puede llegar a ser más grave son bebes y niños pequeños, personas mayores de 65 años, aquellos que tienen problemas de salud o aquellos con sistemas inmunitarios debilitados.

Con la entrada de los microorganismos en el cuerpo se da lugar a una reacción inmune, donde el sistema inmunológico lucha contra ellos atacándolos, lo cual puede dar lugar a la inflamación de los alvéolos haciendo que estos se llenen de líquido o pus. 

El Alzheimer

COVID-19: Qué es, prevalencia y origen

Las publicaciones de este blog estarán destinadas a tratar de una manera fácil y clara la máxima información sobre las enfermedades más comu...